Rosarino nacido en el año 1928, el Dr. Juan Carlos Puig, abogado, profesor universitario y diplomático de fuste, ha sido de esos funcionarios omitidos y olvidados de la historia del Movimiento Nacional Justicialista (MNJ) por haber revistado en el Ministro de RR.EE. de nuestro país durante la presidencia del odontólogo Héctor J. Cámpora (mayo a julio de 1973).
Puig tenía vastísimos y bien ganados pergaminos para haber alcanzado el máximo escalafón de la política internacional argentina. Se graduó de Abogado en la Universidad Nacional del Litoral (UNL) en 1950, y luego prosiguió estudios parisinos hasta alcanzar el doctorado en Derecho (1954). Más tarde, en la Universidad de Pensilvania, Estados Unidos, perfeccionó su formación académica por durante tres años en materia de leyes. Regresó a las fuentes cuando, casi a fines de los años 50 se especializó en Doctor en Diplomatura por la UNL.
Como se dice por ahí, Puig llevó a altos grados de eficiencia la formación de genuinos “hombres de Estado” para que actúen en la diplomacia criolla, desde que, en 1963, se crea el Instituto de Servicio Exterior de la Nación (ISEN) de la que Puig fue uno de sus más entusiastas impulsores. El antecedente inmediato ocurrió en 1948, durante el primer gobierno de Juan Perón, a través de la entonces creada Escuela de Diplomacia.
En los poco más de dos meses que fue Canciller argentino, el doctor Puig abrió negociaciones de largo plazo –aunque no las pudo desarrollar por la renuncia de Cámpora- con Gran Bretaña para la recuperación de las islas Malvinas, y también, aplicando la Tercera Posición doctrinaria del justicialismo, comenzó a tejer alianzas diplomáticas con los países ubicados tras la Cortina de Hierro del bloque comunista que dominaba la Unión Soviética (URSS).
Durante el acotado plazo en que manejó las relaciones exteriores del país, Puig trató de impulsar una visión realista y autónoma desde un país periférico, como la Argentina, para ir ganando posiciones dentro del contexto mundial de las naciones. En 1973 le fue otorgada, por España, la Gran Cruz de la Orden de Isabel La Católica, aunque tal distinción puede perder credibilidad si se tiene en cuenta que, entre otros, le fue impuesta también a José López Rega y Raúl Lastiri.
El 13 de julio de 1973, con la renuncia a la presidencia de Héctor Cámpora, también lo hace, casi en pleno, su equipo ministerial, entre ellos el doctor Juan Carlos Puig. El reemplazante de éste ha sido el Dr. Alberto Vignes, integrante Nº 1782 de la Logia Masónica Propaganda Due (P-2), la misma a la que pertenecieron José López Rega (Código H 15.77), César De la Vega (Código E 17.77, Nº 1802), el almirante Emilio Eduardo Massera (Código E 18.77, Nº 1755), Raúl Alberto Lastiri (Código E 19.77) y otros.
Desde un año antes de que Puig fuera Canciller (1972), dirigió el Departamento de Política Exterior del Consejo de Planificación del Movimiento Nacional Justicialista (CPMNJ), donde tuvo por colaboradores a diplomáticos de la talla de Héctor Alberto Flores, Mario Cámpora, Roberto Julio Pini Ledesma, Juan Archibaldo Lanús, Carlos Pérez Llana, Carlos Tecco, etc. Recordemos que el CPMNJ fue una usina de ideas, o think tank, formado en 1970 para preparar el terreno para un futuro gobierno peronista, cuyo objetivo principal era la de formar cuadros técnicos y continuar, de alguna manera, con la aplicación de políticas parecidas a los planes quinquenales desplegados entre 1947 y 1955.[1]
En cuanto a la diplomacia, a la caída de Puig y la llegada de Vignes, así también sobrevino la obligada renuncia de varios de los estrechos colaboradores del primero. Uno de ellos fue Roberto Pini Ledesma, quien fue presionado por el ministro Vignes para que dejara –renunciara, en verdad- al servicio exterior de la República hacia fines de noviembre de 1973, pasando a revistar al año siguiente en Presidencia de la Nación junto a José Francisco Figuerola (hijo), otro eyectado de la Cancillería por el nombrado Vignes.
Puig quedaría relegado y, a partir de abril de 1976, forzado a exiliarse en Caracas, Venezuela, donde continuó volcando todo su saber con la publicación de obras relativas al derecho y la soberanía nacional, alcanzando desde 1952 hasta 1986 una docena de trabajos, entre los que se destacan: Principios de derecho internacional público americano (1952); La Antártida Argentina ante el derecho (1960); De la dependencia a la liberación (1973); Relaciones Internacionales (1975); y, Malvinas y el régimen internacional (1983).
Juan Carlos Puig, olvidado pero activo intelectualmente, morirá en la capital venezolana el 5 de marzo de 1989.
Mesa Directiva
[1] El CPMNJ se
dividió en Departamentos que fueron creados para desarrollar todos los aspectos
y sectores de una nación, a saber: Política Interior, Defensa y Seguridad
Nacional, Política Exterior, Asuntos Sociales, Vivienda y Urbanismo, Salud
Pública, Demografía, Deportes, Trabajo y Seguridad Social, Asuntos Económicos,
Industria, Ciencia y Tecnología, Energía, Minería e Infraestructura.


