Como una supuesta novedad, la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones, a través de su Gran Maestre, Pablo Lázaro, había anunciado la exhibición, por primera vez, de una serie de documentos en los que quedaría explicitada la membresía de algunos presidentes de la Nación en la Masonería. Ello en el marco de la edición de la <<Noche de los Museos>> que tuvo lugar el 8 de noviembre de 2025.
Así las cosas, unos días antes, durante una entrevista que le hicieron a Lázaro por el canal de TV del portal Infobae, se dio a conocer la Solicitud de Ingreso a la Masonería de Raúl Ricardo Alfonsín, efectuada en Paraná, provincia de Entre Ríos, el 10 de septiembre de 1974, y un documento masónico en el que aparecía mencionado Juan Domingo Perón, y que se lo envía la Masonería Italiana el 27 de abril de 1958.
En cuanto al documento de Alfonsín, ese sí resulta novedoso, pero no así la condición de masón del ex presidente de la Nación que asumió en 1983, por cuanto el investigador Patriota José Maguire, en la década de 1980, reveló un documento donde se señalaba que Alfonsín se había iniciado en la Logia Teodoro Herzl Nº 402 que llevaba la firma probatoria del entonces Gran Secretario General, el Grado 33º Luis San Luis, cuya firma iba acompañada con la Estrella de David. Lo que indicaba ese documento es que, una vez aceptado su ingreso a la Masonería, Raúl Alfonsín ostentó el Grado 14º de Gran Elegido Perfecto y Sublime Masón. En cuanto a su Solicitud de Ingreso, eso sí ha sido toda una novedad que recién ahora vio la luz.
EL DOCUMENTO MASONICO DEL GENERAL
En cuanto al documento masónico que nombra a Juan Domingo Perón, al mismo se lo tiene como <<el que prueba que fue masón>>, pero sin siquiera analizarlo. Como toda pieza documental, hay que leerla. Allí, en principio, no se expresa ninguna bienvenida del ex presidente argentino Perón a dicha internacional, y encima se trata de una misiva que le fue dirigida a él en abril de 1958, es decir, cuando Perón se encontraba en condición de ex mandatario y como exiliado político que vivía en Ciudad Trujillo, República Dominicana. Al no observarse ninguna “solicitud de ingreso” o respuesta de Perón por tan “amable gesto”, ya aquí comienzan a perfilarse las primeras dudas de autenticidad.
Luego, leemos que la misiva está dirigida a:
<<S.E. il Generale Prof.Dott. JUAN PERON 33.י.
Sovrano Gran Commendatore e Gran
Maestro Onorario, a Vita della Massoneria
Universale del Rito Scozzese
Antico e Accettato.>>
De lo anterior, el hecho de que se nombre a Perón como <<Soberano Gran Comendador e Gran Maestro HONORARIO>>, ese es otro punto que deslegitima totalmente el hecho de que aquél haya sido masón, porque la entrega de grados de modo honorífico se los puede dar u otorgar a cualquiera, aún sin que el propio homenajeado lo sepa. Para ilustrar esto último, debemos mencionar que el Rotary Club Argentina, primos hermanos de los masones, le otorgan el título de <<Presidente Honorario>> a todos los ciudadanos que acceden a la primera magistratura de la República Argentina. Es algo así como un título <<Honoris Causa>> como los que dan las universidades a ciudadanos distinguidos: algo simbólico sin mucha trascendencia.
EL DOCUMENTO, ¿ES UNA NOVEDAD?
Emilio Corbière (1943-2004), reconocido masón, investigador, abogado, profesor universitario y autor de obras sobre la Masonería y el ocultismo, ha sido consultado por Juan Carlos Iglesias y Claudio Negrete, autores de “La Profanación. El robo de las manos de Perón” (Editorial Sudamericana, 2002, p. 102), acerca de la relación entre Perón y los masones, afirmando lo siguiente:
“En el libro La masonería política y sociedades secretas en la Argentina, del historiador y periodista Emilio Corbière, se confirma que la masonería argentina niega que el general Perón haya sido un miembro formal y activo de la logia. La única vinculación que encuentra el autor entre la masonería y Perón está relacionada con un DOCUMENTO que publicó la revista Noticias el 12 DE JULIO DE 1997 acerca de los bienes y los archivos que había dejado Perón y que quedaron bajo la custodia del dirigente peronista Mario Rotundo. Se trata de una carta de la Masonería Universale del Rito Scozzese Ant.e Acc. Supremo Consiglio del 33º de ultimo grado. Unico regolare leggitimo, per l’Italia e sue dipendenze, firmada por el Soberano Gran Comendador Caetano Taranto y otros nombres del Gran Secretario y del Gran Guardasellos ilegibles. El texto fue dirigido a Perón cuando estaba exiliado en República Dominicana, y Corbière dice que el documento tiene poca trascendencia. Se relatan aspectos de los comicios electorales en Italia de aquellos años y le solicitan a Perón colaboración financiera para la campaña de candidatos presuntamente masones.
“El historiador averiguó sobre esta logia en la masonería de Buenos Aires, pero le fue negado cualquier tipo de vinculación. Del texto se desprende que el “Grado 33” ES HONORIFICO y que se le pudo haber dado a Perón en su calidad de presidente argentino, SIN CEREMONIAS NI CUMPLIMIENTO DE RITUAL ALGUNO. En la misma carta italiana figura junto a otros presidentes de la época: el salvadoreño José María Lemos y los dictadores Anastasio Somoza, de Nicaragua, y Carlos Castillo, de Guatemala. Corbière consultó en Italia los orígenes de esta logia. Le explicaron que en 1908 se separó del Gran oriente un pequeño núcleo para apoyar la enseñanza religiosa en las escuelas. De este grupo, irregular y espurio, según el Gran Oriente italiano, procedería la logia que le habría dado estado masónico a Perón.”
Pasando en limpio, el documento ya había sido revelado en 1997…pero se lo presenta como una “novedad” en 2025, y, además, al ser un título honorífico lo mismo no guarda seriedad ni mucho menos. A propósito, el criollo Juan Manuel de Rosas le había otorgado una gran cantidad de “títulos honoríficos” a uno de sus bufones, el llamado Eusebio de la Santa Federación. Así, toda vez que llegaba un diplomático o personalidad de la política local a la residencia San Benito de Palermo, el Restaurador primero mandaba al personaje de marras para que le dé la bienvenida, ocasión en la cual, si lo ameritaba, Eusebio le enrostraba al visitante todos los “títulos” que Rosas le había dado, que eran unos cuantos:
“Gobernador de la Provincia, Majestad en la Tierra, Conde de Martín García, Señor de las Islas Malvinas, General de las Californias, Conde de la quinta de Palermo de San Benito y Gran Mariscal de la América de Buenos Aires.”
Para ir terminando, los masones, seguramente en su afán de limpiar su oscura imagen, pretenden, como desde mediados de 2005, salir a la comunidad y endilgarse, en medio de la distracción actual, a varios declarados antimasones como si lo fuesen, tal el caso de José Artigas, “El Chacho” Peñaloza y el mismo Perón. Y ello, como una forma de mostrarse ante sus detractores como seres que adhieren a causas populares y masivas, folklóricas y hasta tradicionales. Los enemigos de la doctrina peronista y de su creador, Juan Perón, desean sin embargo tenerlo de su lado, y apelarán a las mentiras más mendaces para colocarlo como “uno de los suyos”, tomando por estúpidos a los propaladores de tales falacias que, sin un mínimo de indagación y averiguaciones, las desparramarán por los cuatro costados para seguir minando la cosmovisión nacionalista argentina de raigambre católica.
Gabriel O. Turone
MOV. CIVICO PARA LA CULTURA
NACIONAL









