miércoles, 30 de agosto de 2017

DESAPARECIDOS: ¿LOS BUSCA ALGUIEN A ESTOS?



Aeropuerto Internacional “El Pucú” de Formosa. 27 de agosto de 2017, 18:09 PM. Esta captura la saqué, algo incómodo y discretamente, antes del momento de embarcar en el avión que me traía de regreso a la ciudad de Buenos Aires. Recordaba la escena, pues se mantenía casi intacta desde hacía un año atrás, cuando también pasé por el mismo trámite viajero.

            Allí aparecen, a la vista, una nutrida cantidad de desaparecidos de la democracia. Exacto, leyó bien, desaparecidos del sistema democrático, de la falsa deidad que nos enseñaron, muchas veces obligadamente, a respetar so pena de alguna sanción de rancio estilo novelesco “1984”. Recordé aquellos rostros de los infelices que todavía están en algunas mazmorras o submundos de la democracia, de personas que nunca más vivieron la libertad o el pleno desarrollo de sus aptitudes para el mejoramiento humano de sus vidas.

            Repiquetea en la prensa canalla, la pregunta ideologizada y harto politizada: ¿Dónde está Santiago Maldonado? Un taxista formoseño, tierra acaudillada desde hace décadas por el delincuente Gildo Insfrán, me lo tildó de “hippie vago, mugriento”. No solamente tenía razón, sino que hasta el chofer, de casi mi misma edad, sabía que lo de este Maldonado era –es- parte de una cuestión con tufillo político local e internacional.

            Aceptando que, al fin y al cabo, el tal Santiago Maldonado, que andaba enredado en reclamos subversivos con “mapuches”, se encuentre desaparecido, oculto, con otra identidad y gozando de una vida de placer o, pensemos mal, sirviendo a los intereses financieros de la inglesa ciudad de Bristol, el hecho no deja de ser una tragedia.

            Universalicemos el ejemplo del alta y dudosamente publicitado Maldonado. ¿Qué hay, entonces, de las personas que figuran en esos papeles con membrete del Ministerio de Seguridad de la Nación pegados en el aeropuerto de Formosa? ¿Valen más o menos que Santiago Maldonado? ¿Merecen más o menos segundos y minutos de publicidad que los dispensados a quien protestaba junto a unos “mapuches” de habla hispana para escindir territorio argentino?

            Un eslogan de muy pobre pensamiento, empieza a corroer los medios de comunicación, y que dicen algo así como que “Macri está haciendo desaparecer a personas como en la dictadura”. Muy bien, hay allí un meta mensaje: que un gobierno surgido de la democracia sea comparado con el de un proceso militar de facto por hacer desaparecer humanos, lo que no sería tan descabellado imaginar. Y le sumaría una pregunta retórica, ¡ya que estamos!: ¿Y si todos los gobiernos de la democracia surgida en 1983 tienen sus propios desaparecidos?

            Al pensar en este último interrogante, traté de encuadrar lo mejor que pude mi celular para, casi en el acto, el obturador de la lente logre acaparar la mayor cantidad de imágenes posibles. Y los datos que acompañan a las fotos de los desgraciados me asombran, al tiempo que avalan lo que me cuestiono en la pregunta retórica. Veamos.

               Dice en uno de esos carteles de mejor visibilidad “BUSCAMOS A Ariel Eduardo FRUTOS”, el cual desapareció en la localidad de Ezeiza, Provincia de Buenos Aires, el “01/03/2015”. Me pregunté que quién gobernaba en marzo de 2015. Respuesta: Cristina Fernández Elizabeth Wilhelm de Kirchner. Ese Frutos es un desaparecido del gobierno democrático kirchnerista, ¿no es cierto? Sigamos con otro.

              En el extremo superior, figura el cartel, en blanco y negro, de la ciudadana desaparecida “ANELEY KAREN GIMENEZ”. Fecha de desaparición: 27 de octubre de 2012. Vuelvo a molestar la frágil memoria colectiva: ¿Quién gobernaba en octubre de 2012? La supuesta abogada Cristina Fernández de Kirchner. Continuemos.

            El 24 de septiembre de 2015, bajo el gobierno de Cristina Kirchner, desaparecieron dos criaturas, “Malena y Valentina JUNCOS MALLEA” de 6 y 8 años, respectivamente. ¿Nadie salió a protestar, con carteles y alboroto, por la desaparición de las niñas Juncos Mallea? Hasta el delincuente Carlos Saúl Menem tiene su desaparecido en el encuadre de la imagen capturada, cuando aparece un joven melenudo de nombre “Mariano Damián ARIAS” que fue visto por última vez en la localidad bonaerense de Lomas de Zamora en 1997, cuando contaba 18 años de edad (ahora, dice el cartel, tendría 38).

            Pregunto, ya para finalizar, ¿dónde están todos ellos, desaparecidos bajo gobiernos de la democracia?



Por Gabriel O. Turone

viernes, 7 de julio de 2017

1981 – 6 DE JULIO – 2017 // 36 AÑOS DE LA PUESTA EN LIBERTAD DE ISABEL PERON



Se recuerda ayer, luego de 5 años, tres meses y once días, la puesta en libertad de la ex Presidente de la Nación doña María Estela Martínez de Perón, una de las dirigentes que más años estuvo privada de su libertad luego de su derrocamiento el 24 de marzo de 1976.

De esta etapa sombría, hay quienes la recuerdan manteniendo suma lealtad hacia sus convicciones de peronista y hacia la vida de otros compañeros, pues, como le han dicho al que suscribe ‘en off’,

“si algo se le debe reconocer es que Isabel no entregó a nadie y no se le ha conocido relación alguna con ninguno de sus captores al solo hecho de pasarla mejor en prisión”.

Hasta su liberación, Isabel Perón recibió el apoyo de sus partidarios, sean del Partido Justicialista (PJ) o de la CGT. La central obrera en un pequeño cuadernillo suscrito en 1980, y que estaba dirigido a todas las regionales y subregionales del país, pidió por la pronta libertad de Isabelita, al tiempo que, defenestraba la política económica emprendida por el Ministro de Hacienda del Proceso de Reorganización Nacional, José Alfredo Martínez de Hoz. Felicita, en dos renglones apenas, y poniendo reparos en otros excesos de las FF.AA., la eliminación que se hizo de la guerrilla subversiva según se desprende de ese importante documento que pasó casi desapercibido para el análisis histórico de esta etapa de la vida nacional.

            Por su parte, tengo a la vista un comunicado mecanografiado que, sin firmas al pie, lleva por título POR LA VIGENCIA DE LOS DERECHOS HUMANOS Y LAS LIBERTADES DEMOCRATICAS, que obra en la vitrina 34 de la Biblioteca “Felipe Gallardo” de la Escuela Político Sindical de la UATRE. No lleva fecha, aunque por un párrafo que hace alusión a la “desastrosa pérdida de las islas Malvinas”, infiero que pudo haber sido escrito inmediatamente después del Conflicto el Atlántico Sur. A su vez, podemos observar en un apartado el pedido que se hace para dejar en libertad política (atención con el término) a Isabel Perón. Es una misiva que, sin dudas, la hace el PJ aunque ya inmerso en esa coalición que se denominó “Multipartidaria”, donde convivía, para buscar una salida democrática al país, con varios partidos políticos de otras tendencias ideológicas.

Para 1982, que es cuando, casi con seguridad, fue escrito el comunicado, Isabel Perón ya estaba en libertad, pero no así en libertad para volver a participar en la vida política vernácula. Por eso, en un suelto del escrito, y bajo el título subrayado “ISABEL PERON”, los dirigentes del PJ señalaban que:

“Recientemente se ha dictado un fallo de la Corte Suprema de la Nación donde se confirma una anterior decisión judicial de mantener de por vida la inhabilitación política de la ex-presidenta de los argentinos Isabel Perón. Esta nueva sentencia, ratifica una vez más la no existencia de independencia del Poder Judicial con relación a la dictadura militar.

“Por lo demás, demuestra lo proscriptivo y condicionante de la  salida “democrática” del régimen.

“Nuestro Partido ha venido luchando desde 1976 para que se dejara en libertad a la ex-presidenta y se derogaran las injustas inhabilitaciones y por la disolución del CONAREPA[1]. Hemos llamado también, al Peronismo y (a) todas las fuerzas políticas populares para que tomen firmemente la situación de Isabel Perón. En este sentido, apoyamos resueltamente la decisión del último Encuentro del Justicialismo en Bariloche que toma esta reivindicación y llamamos junto a los compañeros peronistas a desarrollar un vasto movimiento para que se levanten las proscripciones que pesan sobre Isabel.”

            Por su parte, y una vez liberada en julio de 1981 la ex Mandataria, en las página 12 y 13 de la edición Nº 13 de la Revista Línea, dirigida entonces por el ex diplomático y revisionista José María Rosa, se le dedica una importante cobertura a tan menuda cuestión. Lo hace con sorna, pues titula a la crónica del modo que sigue: “ISABEL: ¿Liberada o Condenada?”. Desde allí se quejan de la poca importancia que le dieron los medios a la ilegítima prisión de Isabelita durante más de un lustro, mientras que con su liberación ahora todos salían a bombardear las primeras planas de los medios gráficos.

            En una parte, la nota de Línea advertía que “la ex presidente recuperaría condicionalmente su libertad por haber cumplido los plazos procesalmente previstos, esto es, los dos tercios de su condena (¿condena?)”. En verdad, no hubo condena sino una lisa y llana privación de sus derechos políticos, de su libertad y de sus bienes, puntos los cuales los medios no demostraron mayor interés, recalca la publicación Línea. Por eso, remata diciendo que “En todo este tiempo, la Sra. de Perón sigue “cumpliendo condena”, bajo la forma de libertad condicional”. Aún después de largos años de presidio, a Isabel Perón la chantajearon, la extorsionaron y la despojaron de sus bienes, los cuales habían sido adquiridos legítimamente por el teniente general Juan Perón y el aporte de gremios y afiliados justicialistas, como ser: la casa de la calle Gaspar Campos en San Vicente[2] y el chalet “17 de Octubre” de Puerta de Hierro, Madrid.

            Tanta vituperación sobre su figura, hizo de María Estela Martínez de Perón Casas una mujer retraída, llamada a silencio y recostada sobre dogmas y principios cargados de religiosidad. Esta actitud se mantuvo en todos sus aspectos, aún en aquellos esporádicos viajes que, luego de 1981, realizara a nuestro país. Por eso, bien lo comunicaba su Secretario de Prensa en ese julio de 1981, de que Isabelita “no hará declaración política alguna”, postura que mantuvo como un mandato en sus últimas décadas.

            Por último, apenas arribó al aeropuerto de Barajas, Madrid, tras ser liberada, Isabel Perón apenas deslizó algunas respuestas triviales a una breve entrevista que le hiciera la publicación española Radiolandia 2000. Dijo que escuchaba música clásica de Beethoven y Lizt, que era un afiebrada lectora de diarios, revistas y libros y que no iba a opinar de lo que sucedieron en sus cinco años de cautiverio porque, simplemente, “para hablar del país hay que estar en el país”, concluyendo con algo que le decía su esposo Juan Perón: “Jamás hay que dejar que la lengua se adelante al pensamiento”.

            Reservo antes del cierre, que fue Pilar Franco, la hermana del Generalísimo Francisco Franco, quien le dio acogida a Isabelita para que se radicada definitivamente en España, e incluso fue aquélla quien la fue vino a buscar a la Argentina ni bien fue puesta en libertad la ex Presidente de la Nación. Y que Gerónimo Venegas, el recordado hacedor y ex Secretario General de la UATRE fue un admirador de la señora de Perón, al punto de reivindicarla con un hermoso cuadro que hoy se ubica, en un lugar preferencial, en el salón del 1º piso de la sede de las 62 Organizaciones Peronistas (avenida Independencia 3058, Capital Federal).

            Punto entonces.



Por Gabriel O. Turone


[1] Siglas de la Comisión Nacional de Responsabilidad Patrimonial, creada el 21 de octubre de 1977 por el gobierno militar de Facto.
[2] Esta casa fue adquirida en el año 1940. 

domingo, 27 de noviembre de 2016

APUNTES PERONISTAS SOBRE FIDEL CASTRO Y LA "REVOLUCION CUBANA"

Fidel Castro Ruz y Richard Nixon, entonces Vicepresidente de EE.UU., 1959.


Aquietada la polvareda que causó en las redes sociales de Internet el fallecimiento del Primer Ministro de Cuba Fidel Castro Ruz, que, como cualquier figura mundial, ha suscitado declamaciones a favor y en contra, quizás sea conveniente esbozar qué referencias tenían algunos referentes del peronismo respecto a su figura y la de la mentada “Revolución Cubana”.

Hemos leído por ahí a no pocos que han pretendido hacer notar una fusión de ideales entre la figura del difunto cubano con la de Juan Domingo Perón, publicando, para robustecer tal argumento, algunos audios de segundos de duración en los que Perón habla bien de Castro; las cartas que ambos se enviaron en 1974; el accionar de Fidel Castro en Bogotá, Colombia, como ‘joven agitador peronista nacido en Cuba’ –de acuerdo a la calificación secreta que de él hizo la CIA-; o, desde un plano meramente comercial, mencionando la apertura económica que llevó adelante el peronismo entre 1973/74 con la isla del Caribe vendiéndole maquinarias industriales, camiones, tractores, alimentos, etc.

Por empezar, y a la documentación nos remitimos, el peronismo ha sido una ideología y una doctrina pensada ‘desde y para lo nacional’, por cuanto “es el conjunto de ideas realizables que, de acuerdo con nuestro medio económico, social, político y cultural, tienen los peronistas para que en un entendimiento mutuo, con una común manera de ver, pensar y actuar, puedan coordinar sus esfuerzos para la realización de dichas ideas”.[1] Ni siquiera en el apogeo del peronismo intentó su mentor, Juan Perón, augurar una proyección internacionalista de su ideología, por la sencilla razón de que nunca el peronismo fue una ideología de exportación:

“En 1950, cuando el Justicialismo estaba en auge en la Argentina, fuimos invitados por algunos simpatizantes de diversos países latinoamericanos para realizar una “Internacional Justicialista” con la idea de extender nuestra ideología hacia otros países del Continente.

“Nuestra respuesta fue negativa porque consideramos entonces inapropiado que una doctrina nacionalista se transformara en ideario internacional. Seguimos pensando lo mismo, pero ofrecemos a los hermanos de América del Sur nuestra experiencia, nuestras ideas por si, de alguna manera, pudieran serles útiles en sus casos y situaciones particulares.”[2]

Al leer lo anterior, nos preguntamos cuán cierta puede ser la idea de un Fidel Castro que, estando en Bogotá, pudiera ser conceptuado por los organismos de Inteligencia de Estados Unidos bajo el mote de “joven agitador peronista”, idea de la que se agarran confundidos compatriotas al querer unificar los ideales de Fidel Castro con los de Juan Domingo Perón, así hayan existido algunos contactos entre el cubano Castro y los diplomáticos argentinos situados en Colombia.

El castrismo, por su parte, se gestó como “juguete de las circunstancias” de los poderes mundiales, tal como afirmara Perón, por eso tuvo un apoyo inicial de los Estados Unidos, para finalmente, y a partir del 2 de diciembre de 1961, Fidel Castro Ruz declarar que su régimen era marxista-leninista.

El ex FORJA, diplomático e historiador revisionista, Dr. Atilio García Mellid[3], aseguró en Revolución Nacional o Comunismo (1967, páginas 172 y 173) la verdadera motivación y naturaleza de la “Revolución Cubana” de 1959, que, lejos de ser portadora de una idea “libertaria” no fue, sino, un engranaje más dentro de lo que Perón denominaba Sinarquía Internacional:

“La intromisión soviética en las cuestiones internas de las naciones americanas es un hecho reiteradamente probado. Antes el trato era directo, en tanto ahora se opera por intermedio de la cabeza de puente instalada en Cuba. Fidel Castro, cuya confesión de ser marxista-leninista fue espontáneamente prestada, recibe de la Unión Soviética un respaldo amplio, público y desafiante. Si bien la URSS debió ceder, en octubre de 1962, en la cuestión de los proyectiles teledirigidos, que se vio obligada a retirar de la isla antillana, presionada por la enérgica actitud asumida por los Estados Unidos, la íntima cooperación no dejó de manifestarse. A solamente dos meses de aquel episodio, ante el Soviet Supremo, el 12 de diciembre, Kruhschev declaró que la URSS le daría amplio respaldo a Cuba si fuera atacada; posición que ratificó el ideólogo Suslov, en una importante conferencia realizada el 2 de enero de 1963.

“Fidel Castro montó su tienda insurreccional en la Sierra Maestra y logró que Cuba cayera en sus manos, no por la acción de sus guerrillas, sino por complicidades de los ingenios azucareros norteamericanos, que necesitaban la eliminación de la guerra civil para levantar en paz sus cosechas promisorias. Jugaron a la carta del “demócrata” Castro, que sepultó con esa ayuda ajena al déspota Batista. La revolución cubana, consolidada en la línea comunista, oculta estos hechos y glorifica a la “guerra de guerrillas” como instrumento invencible de la “liberación americana”. Rápidamente proclamó que “toda América debe levantarse y convertir la cordillera de los Andes en otra Sierra Maestra”. ¿Con capitalistas norteamericanos?”

El ex Secretario Político de Perón, Julián Licastro, ha definido muy bien el aliento que desde Cuba hizo Fidel Castro sobre las organizaciones armadas que asolaron la Argentina e, incluso, al gobierno constitucional surgido en mayo de 1973. Pone especial atención tanto en el ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo) como en la Organización Montoneros, por eso dirá que

“La decisión estratégica de Montoneros fue por el socialismo y la lucha armada: ése es el proyecto. El modelo de ese proyecto es el modelo marxista, no es ni el socialdemócrata ni el justicialista. El modelo de la lucha armada a su vez, es la guerrilla urbana, es el foquismo, castrista o guevarista.”[4]

O sea, el accionar de las organizaciones subversivas locales consistía en la aplicación de métodos cubanos (castristas/ guevaristas), los cuales se podían enseñar, mediante entrenamientos de tipo militar, en la propia isla. Así mismo, Licastro advierte el pésimo análisis que hicieron aquellos vanguardistas sin olor a pueblo al momento de aplicar su criminalidad:

“(Sin embargo) Hay una desconexión de las realidades: el ejército de (Fulgencio) Batista no es el ejército de Lanusse, el ejército cubano es la guardia pretoriana de un tirano, pero no es el ejército nacional profesional, más allá de todas las críticas que se le puedan hacer a la cúpula liberal. (…) La conclusión práctica de esta desviación fue que, en el proyecto socialista-marxista y en el método de la acción directa foquista, ellos tenían que desarrollar la lucha ideológica, forzando la doctrina peronista hacia la extrema izquierda. (…) [Perón] les explicaba que para conectarse con la Unión Soviética como gran potencia no necesitaba ni a Cuba ni a Castro.”[5]

Conectándolo con lo anterior, García Mellid ya había hecho la advertencia que ahora hace Licastro, cuando aquél afirmaba con acierto de que “Debemos, pues, apelar a los marxistas para que se sinceren consigo mismo; no cabe que sigan mancillando vocablos sagrados, que expresan exactamente lo contrario de lo que se proponen obtener. Es hora de que adviertan que no puede haber nacionalismo que no sea irreductible y violentamente antimarxista”.[6] Aquí, entonces, es donde se precisa con descarno la diferencia fundamental que existe entre la ideología peronista de la ideología castrista.

Hay un dato de Inteligencia que lo aporta en una de sus obras Juan Bautista Yofre. El coronel (R) Santiago Menéndez había sido, entre otras cosas, Jefe del Regimiento de Infantería I ‘Patricios’, miembro del GOU (Grupo de Obra de Unificación) y, a finales de la Segunda Guerra Mundial, Perón lo designó agregado militar en Cuba. No lo confirma Yofre, pero según parece Menéndez permaneció por durante varios años haciendo Inteligencia en el Caribe. “En Cuba tuvo varios ‘hallazgos’: conoció y fichó a Fidel Castro, al cual ubicó como bailarín de dudosa moralidad”, anota Yofre del testimonio de un “intimo colaborador” del coronel retirado Menéndez.[7]

El internacionalismo de Fidel Castro –muy contrario al nacionalismo del justicialismo fundado por Perón-, es notorio cuando el 20 de agosto de 1970 Mario Eduardo Firmenich fue recibido en La Habana como un “héroe del Marxismo-Leninismo”…mientras otros que estaban en la conducción de Montoneros con él morían en Capital Federal y el Gran Buenos Aires entregados por la ‘interna’ Aramburu-Onganía.

Mucha de la sangre argentina que se derramó entre 1964 y 1989 (incluyendo los asesinatos de soldados, suboficiales y oficiales durante el copamiento del Regimiento de Infantería 3 “Gral. Belgrano” de La Tablada), se debieron a que el comandante Fidel Castro Ruz deseaba exportar el comunismo o socialismo a Hispanoamérica convirtiendo “a Cuba en un campo de adiestramiento de la guerrilla latinoamericana”. Y lo hizo no solamente con armamentos, tácticas y técnicas militares cubanas, sino, además, con hombres. Así, desde muy temprano, el 18 de abril de 1964, moría en combate el subversivo cubano Horacio Peña Torre en Orán, Salta, cuando la Gendarmería abatió al EGP (Ejército Guerrillero del Pueblo) que lideraba Jorge Ricardo “Comandante Segundo” Masetti.

Por último, aunque para nada final en lo referente a este asunto, no debe olvidarse la relevación que hizo Yofre en uno de sus últimos libros (Puerta de Hierro, Sudamericana, 2015), cuando, en las páginas 526 y 527, muestra el fascímil de un documento secreto que un ‘topo’ que Perón tenía inserto en el PRT-ERP le anunciaba sobre el posible asesinato suyo durante su regreso a la Argentina el 17 de noviembre de 1972. Ese documento está lleno de léxicos a descifrar, en donde se deducía que el propio aliado de Fidel Castro, Roberto Mario Santucho, había esbozado en un plenario que Perón iba a caer muerto por su organización terrorista.

Cualquier semejanza con lo que pasó…no fue mera coincidencia.


Por Gabriel O. Turone


[1] “Manual del Peronista”, Partido Peronista, Consejo Superior Ejecutivo, Buenos Aires, 1948, página 25.
[2] “La hora de los pueblos”, de Juan D. Perón, Editorial Pleamar, Buenos Aires, Argentina, 1973, página 100.
[3] García Mellid fue Embajador argentino en Canadá entre 1949 y 1950. Anteriormente, Secretario de Cultura del Ministerio de Relaciones Internacionales de la Nación. Durante la “Resistencia Peronista” ejerció como ‘correo’ de Perón.
[4] “Mi encuentro con Perón”, de Julián Licastro, Ediciones Lumiere, Buenos Aires, Argentina, 2008, página 163.
[5] Op. cit., páginas 163 y 164.
[6] “Revolución Nacional o Comunismo”, de Atilio García Mellid, página 292.
[7] “Nadie Fue”, de Juan Bautista Yofre, 3ª Edición del autor, 2006, página 32. 

martes, 25 de octubre de 2016

PLAN DE NATALIDAD DE PERON 1948 --VS.-- PLAN KISSINGER 1974

Protección de la Natalidad 
Secretaría Técnica de la Presidencia de la Nación
1948


En una parte del Memorando de Seguridad Nacional 200 (más conocido como Plan de Control Poblacional) elaborado por el Secretario de Estado de EE.UU. Henry Kissinger, dice en un párrafo dedicado al aborto:

“Mientras las agencias participantes en este estudio no tengan recomendaciones específicas para proponer sobre el aborto, en las discusiones siguientes serán importantes y deberán considerarla en el contexto de una estrategia global poblacional”.

En otro párrafo, sugería el siniestro criminal: “Es urgente que las medidas para reducir la fertilidad mundial se inicien inmediatamente y sean efectivizadas en los ’70 y ‘80".

PROTECCION DE LA NATALIDAD

En 1948, el gobierno justicialista contemplaba, en cambio, el fomento de la natalidad en un mundo que debía estar equilibrado tanto en el goce como en la distribución de los bienes materiales. Para ello (ver el gráfico), Perón incentivaba dos aspecto: a) los casamientos, y b) la natalidad.

Medidas referidas al punto a), eran: 1) la INDISOLUBILIDAD del Matrimonio y validar civilmente el matrimonio religioso (hoy es, justamente, a la inversa, vale la firma civil y se prescinde del compromiso religioso), y, 2) activar el salario familiar y el subsidio a los casamientos.

Respecto al punto b), se apoyaba el asunto sobre tres ejes: 1) Socialmente (entre otras cosas, dice "REPRESION SEVERA DEL ABORTO"); 2) Económicamente (subsidio a la natalidad y disminución de impuestos a familias numerosas, etc.); y, 3) Sanitariamente (regulación del trabajo y deportes femeninos y enseñanza eugenésica, entre otras).


Por Gabriel O. Turone

miércoles, 19 de octubre de 2016

APOSTILLAS DEL "NI UNA MENOS"



La imagen expuesta fue publicada por un contacto que tengo en la red social "Facebook", y representa una vista parcial de la Marcha “Ni Una Menos” que se llevó a cabo en la Provincia de Córdoba el día de ayer, 19 de octubre de 2016. En el fondo de la misma, sobresale una bandera roja con la inscripción “Ni Una Menos – Las Rojas”. Allí no hay legitimidad en el reclamo sino oportunismo ideológico.

He conocido de mi paso por la Facultad de Ciencias Sociales a esa organización claramente comunista en su concepción ideológica, y, por fortuna, he guardado algunos volantes suyos que, con total impunidad, por las consignas esgrimidas, distribuían en aulas, pasillos y a la salida de aquella casa de altos estudios.

Me reservo entrar en el análisis de las marchas por el “Ni Una Menos”, ya que lo merece en extensión, pero no paso por alto la perversidad de la agrupación “Las Rojas”, venales en sus sentimientos y tramposos en sus fines. Para ello, mostraré uno de esos volantes que “Las Rojas” repartían en la Facultad de Ciencias Sociales (Sede Ramos Mejía, Capital Federal) el 21 de agosto de 2009, en donde puede verse la brutalidad destructiva de su prédica anticlerical, antinacional y antisocial, con menciones específicas contra Monseñor Aguer (algo que continúa, firme, hasta nuestros días) y a favor del asesinato abortista y del cientificismo (empirismo) y el laicismo, características, todas, de la sociedad que no perfilaron un Rosas o un Perón, para hablar de lo vernáculo.

La presencia de “Las Rojas” en una manifestación como el “Ni Una Menos” es, sin dudas, una reafirmación de la ideología materialista que persigue, permitiendo la subversión (o sea, otra versión alternativa) del hecho que se quería expresar en las calles del país. Porque para “Las Rojas”, la lucha contra la violencia hacia la mujer se traduce y reduce a un término belicoso e ideologizado: el “feminismo”[1], una de cuyas primeras significaciones se esboza en la obra del potentado comunista Friedrich Engels titulada El Origen de la Familia, la Propiedad Privada y el Estado (1884):

“El primer antagonismo de clases de la historia coincide con el desarrollo del antagonismo entre el hombre y la mujer unidos en matrimonio monógamo, y la primera opresión de una clase por otra, con la del sexo femenino por el masculino.”

De allí que para agrupaciones como “Las Rojas” o la Federación Argentina LGBT la unión natural del hombre y la mujer represente, de acuerdo a su ideología comunista, una manifestación del carácter “burgués” del matrimonio, esto es, identificando a esa unión bajo la dialéctica de la lucha de clases, en donde la mujer vendría a ser “la clase dominada y oprimida” y el hombre “la clase dominante y opresora”.

Al mismo tiempo, quienes integran “Las Rojas” son feministas de pura cepa, militantes de cuestiones que provienen de lo sexual (ellas deconstruyen este término y le llaman “de género”[2]) y que las llevan a la arena político-ideológica de su conveniencia. Y desobedeciendo las leyes inmanentes de la naturaleza (orden natural) teorizan en que cada ser humano es el resultado de la historia y la cultura (proceso de deconstrucción semántica). De este modo, y gracias a la publicidad de los medios masivos de comunicación, se instala la idea de que los seres humanos “nacemos sexualmente indefinidos”, premisa desde la cual se puede “construir” su preferencia u orientación sexual. Replicada esta práctica por los grupos radicalizados y por una prensa complaciente e interesada, la sociedad termina por naturalizar, primero, y aceptar, después, las políticas de lobby practicadas en los países preferentemente subdesarrollados y financiadas desde el exterior por Fundaciones, “Think Tanks”, ONGs “mundialistas”, la ONU, el FMI, el Banco Mundial, etc., etc. Este es, entonces, el proceso que se da para la aceptación final de una nueva ética internacional que tiene por popes a las minorías en detrimento de las mayorías.[3]

Así se entiende la encarnizada lucha de “Las Rojas”, detrás de cuyo paragua se esconden grandísimos intereses comprometidos en el rompimiento de la familia como institución fundamental de toda comunidad y de los popes que, como Henry Kissinger en 1974 (Memo 200), vislumbraban el despoblamiento de aquellas zonas donde abundan las materias primas para que los países industrializados puedan seguir manteniendo un opulento status de vida.


Por Gabriel O. Turone



[1] Eva Perón en La Razón de mi Vida, se refería al “feminismo” de modo despectivo al retratarlo como la “masculinización de nuestro sexo”. (9º Edición, Peuser, Diciembre 1951, página 273)

[2] Por “género” entendemos al género humano, al género animal, al género musical, pero no a una categoría sexual. De allí, que hablar de ‘violencia de género’ es una expresión errónea.
Lo mismo que referirse a los asesinatos de mujeres bajo el concepto de “femicidio”. Se debe decir homicidio, puesto que “homi” proviene de “homo”, que quiere decir “semejante”, y tanto hombres y mujeres son semejantes en cuanto humanos. Por ende, no hay, no existe en ningún diccionario una explicación del prefijo “femi”, y mucho menos alguno que contenga el término “femicidio”, el cual fue ‘construido’ por las minorías radicalizadas para imponer su ideología políticamente correcta.

[3] El filósofo Alberto Buela sabe decir que el siglo XX fue el de la aceptación de las mayorías, y el del siglo XXI favorable a las minorías. 

martes, 6 de septiembre de 2016

BARADEL, MILAGRO SALA Y LUIS D'ELIA




Al verlos juntos, surge, con la rapidez de lo espontáneo, el refranero: "Dios los cría y ellos se juntan". La imagen es de diciembre de 2009, y aunó a tres forajidos:

a) Roberto Baradel, autoproclamado "docente" y uno de los instigadores de la mentada "Marcha Federal" de hace unos días atrás. Sempiterno agitador ligado a ideologías de izquierda que viaja en avión hacia destinos europeos;

b) Milagro Sala, hoy procesada y detenida por delincuente y estafadora al servicio del kirchnerismo en la Provincia de Jujuy;

c) Luis Ángel D'Elìa, piquetero que como funcionario del entonces Gobernador bonaerense Felipe Solá, en el año 2006, cobraba un 'sueldito' de $ 13.585,20 -una fortuna-. Todavía la Justicia debe investigarlo por destrozar la Comisaría 24a. de la Policía Federal Argentina (PFA) ubicada en La Boca, en 2004. El delincuente D'Elía espetó a comienzos de abril de 2016: "Perón hoy se llama Cristina Fernández de Kirchner y si la meten presa condenan nuestro futuro". Pues, que la metan presa, agrego.

d) Aparece un cuarto en la galería del terror: Hugo Yasky, otro forajido que contribuyó a formar, en julio de 2012, y por ser secretario general de la CTA, el Sindicato Único de Trabajadores Privados de la Libertad Ambulatoria (SUTPLA). En resumidas palabras: si usted delinque y está preso, tiene "derecho", gracias a Yasky -y a los fondos estatales/nuestros- a percibir un sueldo de $ 4400 mensuales (estos valores corrían en el año predicho, seguro se ajustaron con la inflación).


¡MEMORIA!


Por Gabriel O. Turone

miércoles, 29 de junio de 2016

INDUSTRIA Y DIVISION INTERNACIONAL DEL TRABAJO: FINAL ANUNCIADO DEL FUTBOL CRIOLLO



La nota que sigue la redacté el 16 de julio de 2014, a pocos días del estrepitoso fracaso de la Selección Argentina de fútbol que perdió la final con Alemania en el Mundial Brasil 2014. Entonces, como ahora, ratifico lo aquí expuesto, en la seguridad de que la decadencia infame del fútbol local, promovida por la corrupción política, está en su peor etapa deportiva de la historia. Punto y aparte.

--------------------    

INDUSTRIA Y DIVISION INTERNACIONAL DEL TRABAJO: FINAL ANUNCIADO DEL FUTBOL CRIOLLO

En un olvidado y extenso reportaje de cien preguntas que le hicieron al doctor Carlos Salvador Bilardo para la revista El Gráfico el 13 de junio de 1995, éste ya auspiciaba la supremacía de los multimedios por sobre la destreza y la naturaleza del fútbol. Aquella vez, ante la pregunta de si la televisión controlaba al nombrado deporte, Bilardo dijo: “En-el-mundo, ¿eh? Yo lo veía venir desde hace muchos años: estadios para no más de 45.000 personas y el resto por televisión”. ¿Cuántos le prestaron (prestamos) atención a lo que decía el ex director técnico campeón en México 1986? Sin embargo, no fue el primero en observar el predominio de la tecnología por sobre la natural prestancia del jugador.
  
En Fútbol, dinámica de lo impensado (1967), el maestro Dante Panzeri ya hablaba –y se anticipaba- sobre la decadencia actual que habría de padecer el fútbol argentino con la llegada de los “ídolos inventados” por los medios publicitarios, los cuales iban dejando a un costado a aquellos ídolos natos que no eran parte de la nefasta “industrialización del espectáculo” deportivo, que, justamente, le hacía perder al fútbol este último carácter.   

Promediando los años 60 del siglo XX, Panzeri aborrecía del nuevo y decadente fenómeno que asomaba en el fútbol de nuestro país, en el que los medios de comunicación y publicitarios (televisión, radio, Internet, redes sociales, etc.) iban estructurando a un nuevo “jugador egoísta-angustiado” en detrimento del antiguo “jugador altruista-despreocupado” que salía a la cancha a hacer delicias con la pelota. De este modo –sostenía-, desaparece la esencia del fútbol para dar paso a jugadores cada vez más estructurados, limitados en sus funciones específicas y configurados, por ende, para satisfacer los gustos multimillonarios e insaciables de las firmas multinacionales que ahora, en la fiebre del negocio deportivo, van a porcentaje en la venta de tal o cual deportista. Messi, por ejemplo, tiene aseguradas sus piernas por cifras millonarias…¡y guay de ir a trabar fuerte una pelota en un partido de fútbol!  

“REVOLUCION INDUSTRIAL” DEL FUTBOL   

Panzeri da en la tecla al sostener que en el fútbol criollo “La sustitución de lo improvisado” se debe a “la obediencia sistematizada y tediosa de lo previsto con sentido de “productividad” que no arroja una mejor producción de espectáculo, ni efectividad futbolística”. Pregunta sin ánimo de ofensa: ¿No ha sido Lionel Messi, por ejemplo, un típico caso de “jugador angustiado” por la inmensa presión de las firmas multinacionales que lo usaron como su vedette? Ya hablaremos sobre el rosarino más adelante. Por ahora, van pequeñas preguntas retóricas en base a un excelente libro de 1967 que tiene pasmosa actualidad.    

Otra arma mortífera para el “fútbol atorrante”, que marcó los mejores años de nuestro fútbol entre 1930 y 1950, y del cual bebieron los Maradona allá en los potreros más lodosos del sur del Gran Buenos Aires, ha sido –dicho en palabras del maestro Dante Panzeri- “el desmesurado dinero en juego”. ¿Cabe alguna duda al respecto?    

Un abultado contrato que ligaba a Juan Sebastián Verón con el club inglés Manchester United, le ocasionó defeccionar durante el Mundial de Fútbol 2002 disputado en Corea del Sur-Japón. Ante la amenaza de su desafectación en el Manchester, y debido al “desmesurado dinero en juego”, Verón optó por asegurarse la renovación de su contrato con el club inglés al arrojar, durante el partido Argentina-Inglaterra jugado en ese Mundial, varias pelotas fuera del campo de juego al dar pases a donde no había ningún colega nacional. Por esta distorsión que ocasionó la “industrialización del juego”, es que el pueblo argentino ha tildado para siempre a Verón de traidor. El dinero reemplazó al talento, al jugador que en sus orígenes fue desprejuiciado y desfachatado, vivaz. A todo esto se anticipaban las páginas vaticinadoras de Dante Panzeri.  

Hay términos que se repiten en cualquier esfera de la humanidad. En este caso, la “Revolución Industrial” del fútbol significó su ocaso como deporte. El monstruo mediático y científico aplicado al “futbol atorrante”, terminó por destruir lo bello de esa actividad, pues deshumanizó al jugador, al tiempo que metodizó lo que ayer era espontáneo. El potrero –escuela de las máximas figuras de nuestro otrora glorioso fútbol argentino- dejó paso al club y los controles, a los cotos cerrados, al no contacto con el medio ambiente. Y mientras salía la naturaleza del ámbito, ahora entraban –para quedarse- las marcas, la tecnología y los negocios.   

Panzeri veía ya la locura colectiva gestada alrededor de los nuevos jugadores-estrella, los cuales pasaron a ser meros ejecutores de lo que las marcas que los auspiciaban les mandaban realizar. Un fútbol profesionalizado, deshumanizado, “no puede seducir (…) carece de alegría. El fútbol ha matado su alegría para dar paso a la afirmación de su “seriedad” e importancia comercial”. Esto que sigue, puede que lo haya vivido Messi durante todo el Mundial 2014, al no poder sostener la presión que sobre él ejercían las firmas que lo anunciaban en las publicidades: “No puede sonreír quien está angustiado; no puede hacer sonreír a otros quien no está en estado de ánimo de sonreír, puesto que lo absorbe la angustia de lo serio que está jugando, valga la contradicción tan propia del fútbol en su actualizada manera de jugarse”.   

DIVISION INTERNACIONAL DEL TRABAJO: LOGICA IMPERIALISTA DEL FUTBOL  

La siguiente analogía entre nuestro actual fútbol argentino y la División Internacional del Trabajo impuesto en la Argentina, por Inglaterra, a fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX, tiene mucho de verdad y de tragedia.   

Hay que manifestarlo con extrema contundencia: el fútbol criollo ha sido colonizado por un esquema histórico de imperialismo foráneo y entregadores internos. Al producirse en la historia la primera y más famosa “Revolución Industrial” de la mano de Inglaterra (1770-1830), con la invención de la máquina a vapor, aquella nación empezó a idear un esquema universal en el cual subsistirían a posteriori, en desiguales condiciones de existencia, países ricos (industrializados) y países pobres o subdesarrollados (proveedores de materias primas).   

Los primeros (países ricos), con su nueva mecanización, lograron una productividad excesiva que los impulsó a colocar sus bienes manufacturados y sus capitales en aquellos mercados mundiales conocidos e inhóspitos. Inglaterra, la gran beneficiada en todo este proceso financiero-industrial expansionista, quiso imponer por la fuerza de las armas estos principios en nuestro país en 1806 y 1807 (Invasiones Inglesas), las cuales fueron rechazadas por el criollo alzado en armas y por regimientos tanto españoles como argentinos. 
  
Sin inmiscuirnos en el detalle cronológico de nuestro devenir, sí es preciso observar que, una vez derrotado Juan Manuel de Rosas en 1852, la Argentina hizo su humillante entrada triunfal al esquema de la División Internacional del Trabajo, eufemismo poco hiriente a través del cual se intentó ocultar esta arbitraria separación de países ricos y países pobres. Políticos autóctonos sesudamente adoctrinados y educados en Inglaterra, o bajo sus rígidos principios expoliadores, asumieron los cargos más importantes para entronizar a la Argentina hacia su fatalidad.
   
Los centros de poder mundial, entonces, se vieron en una inmejorable situación para poder extraer nuestras materias primas a muy bajo costo, abultando las ganancias de la oligarquía local y llevándose para Inglaterra –principalmente- esos bienes que luego, en un cerrar y abrir de ojos, nos lo vendían ya manufacturados o elaborados a un precio muy superior al que se fueron en primera instancia. Para ello, los británicos habían puesto sus capitales sobrantes para crear la red ferroviaria que surcaría todo el territorio argentino, red que, vista desde los aires, tenía una insospechada figura de abanico cuyo vértice se centraba en el puerto de Buenos Aires, donde las materias primas cargadas salían, con suma rapidez, hacia la Inglaterra industrializada, que siempre estaba ávida y deseosa de seguir poniendo en funcionamiento su maquinaria con el incalculable y barato aporte de nuestros suelos y bienes virginales.  
 
Aunque la mayoría no lo había advertido, algunos pensadores sí sabían de qué se trataba todo ese sistemático saqueo de nuestras riquezas. Raúl Scalabrini Ortiz, preclaro pensador de lo nacional, todavía andaba denunciando, el 22 de mayo de 1935, “la entrega de los ferrocarriles del estado al capital inglés (cuando) Se preparaba la compra del Ferrocarril Central Córdoba para el Estado para luego maniobrarlo a favor del capital británico”.[1] 
 
Sobrevino el peronismo, y allí se puso coto al saqueo, mas no a las naturales y lógicas relaciones económicas y financieras entre Argentina e Inglaterra, aunque ahora celebradas con dignidad y respeto. Pero logrado el golpe de Estado de 1955, nunca más hubo de recuperarse la nación y hoy, ya con nuevos actores mundiales, tal División Internacional del Trabajo prosigue su derrotero dentro de la tecnocracia vigente.   

En el fútbol local, tal esquema también existe. Mientras que en el pasado –orígenes de nuestro fútbol profesional- las figuras nacían y morían deportivamente hablando en el país, hoy en día los clubes de fútbol europeos, reconvertidos en megaempresas del deporte, compran a los futuros cracks antes de que desarrollen su físico, a edades que pueden ir desde los 10 o los 13 años de edad.   

La “industrialización del juego”, que hoy se practica a la misma velocidad que la tecnología virtual, arranca de las inferiores de los clubes criollos a los retoños que todavía no han desarrollado para sí una personalidad de cuño argentino. Lionel Messi, para ilustrar el ejemplo, me parece lo más acertado en este punto: a los 13 años de edad, ya se había convertido en un producto del fútbol, al ser comprado por el Barcelona de España, quien le pagó un tratamiento para el crecimiento corporal y le dio una formación digna del jugador envuelto, más que en prácticas libres y sin ataduras, en el insulso mundo de las ganancias, las estadísticas y los valores bursátiles (pues, el F. C. Barcelona cotiza en la Bolsa de Valores).
   
Después: Messi es apenas el ejemplo que más a mano tenemos para ejemplificar esta aberración del fútbol moderno, pero hay muchos otros más que no han enraizado en su tierra, y que sí, en cambio, porque fueron vendidos a bajo precio –cual materia prima- a clubes extranjeros, ahora éstos los viven con la sola finalidad de incrementar el patrimonio empresarial de los equipos más afamados de Europa.   

Esa materia prima (jugador en edad de niño, virgen) pasa toda su mejor etapa deportiva en suelo extraño, período en el que gasta sus máximas energías triunfando y levantando copas que no aportan en nada a nuestro fútbol local. Y una vez que ya empieza a envejecer; una vez que empieza a recibir los primeros silbidos; una vez que empieza a notar que no puede correr ni hacer goles como antes, entonces sí: lo repatrían, inservible como está, hasta confinarlo o en el club de sus amores (en donde es un auténtico desconocido, porque fue arrancado desde chico del país de origen) o en algún club que nadie conoce y que se ilusiona con tener a la “figura” de casi treinta y pico de años y que tiene sus piernas rotas y la cadera al borde del quebranto.   

Es decir, que la vuelta de ese jugador que no conoce su país –y al cual, desde lo futbolístico, poco y nada le aportó-, se parece a esos recursos naturales de país subdesarrollado que, explotados por alguna insensible y contaminante empresa multinacional, cuando ya no reportan ganancia o rédito alguno, son abandonadas por la empresa que deja la zona desértica e inútil para siempre. Verbigracia: La Forestal inglesa en amplias zonas de Santa Fe, Santiago del Estero y el Chaco, entre 1910 y 1945.
   
¿Por qué, entonces, si teníamos tantos “fenómenos” en la Selección Nacional que fue a disputar el Mundial Brasil 2014, la gente se disgustó con el director técnico Sabella porque no puso a un Carlos Tévez entre los 22 convocados? Muy fácil: porque Tévez, fogueado y con varios años encima en el fútbol local, ha demostrado ser un jugador guapo, valiente, encarador, servicial y divertido, características estas que hoy no tiene el “jugador egoísta-angustiado” del fútbol industrializado, que en vez de tener hambre de gloria y ganas de redimir a un pueblo sufriente, se la pasa calculando su futuro en euros.   

Vuelvo a Dante Panzeri, para quien el final del potrero –donde Tévez la descoció, allá en los parajes abandonados de Fuerte Apache- marcó, para siempre, el final del fútbol criollo a manos de otro hiperindustrializado, cargado de figurones y miedosos preocupados en perder las piernas y los contratos. De continuar así, jamás nos quitaremos el cáncer de la División Internacional del Trabajo en nuestro fútbol. Y veremos, plácidamente, como siguen corriendo los años y cómo, cada vez con mayor nostalgia, nos acordaremos de los golazos criollos de Diego Armando Maradona en México ’86.    


Por Gabriel O. Turone

[1] Bares, Enrique. “Scalabrini Ortiz. El hombre que estuvo solo”, A. Peña Lillo Editor, Buenos Aires, 1961, páginas 27 y 28.